Tengo la idea, ¿y ahora qué? || 5 elementos indispensables que no pueden faltar antes de iniciar tu negocio.

 

Te has planteado “emprender“, has estado dándole vueltas a esa idea que tienes y que quieres poner en marcha y ya has dado con la idea de negocio perfecta para ti, porque es la idea que crees que te va a llevar a trabajar por tu pasión.

Todo eso está genial, pero atenta a estos 5 elementos indispensables antes de iniciar tu negocio y que tendrás que tener en cuenta a partir de ahora.

 

#1 El momento adecuado.

¿Es el momento adecuado para poner en marcha esta idea? Ésta es la pregunta que has de responder y situar tu idea de negocio en el momento actual de la historia.

¿Cómo está el mercado de tu sector en este momento? Analiza la tendencia que refleja el mercado, y analiza si tu idea puede tener acogida entre tu posible público objetivo.

Lo normal es que tu idea pueda integrarse bien y ser aceptada por un grupo de consumidores en la actualidad y poder tener más o menos claro si la tendencia va a perdurar en el tiempo.

Lo primero, ahora que tienes tu idea de negocio y estás planteando ponerla en marcha es que veas si realmente  tiene cabida en el marco social, político, geográfico en el que te encuentras y poder así confirmar que la idea de negocio puede ser de interés y va a resolver problemas/necesidades del momento actual y futuro.

Otra de las preguntas que nos solemos hacer es sobre ¿cuál es el momento oportuno para lanzar la idea al mercado? A veces se nos presentan dudas sobre cuando es el mejor momento del año para poner en marcha nuestro negocio.

Si tu producto es estacional, claramente realizarás la campaña de lanzamiento empezando la estación a la que vas a dirigir el producto/servicio, pero si no es estacional, ¿cuándo es el mejor momento para hacerlo? ¿al iniciar la campaña navideña, principio de año, en invierno, en verano?

No hay un momento “mejor o peor” para lanzar tu negocio y depende también de la corriente temporal que lleve tu sector.

Normalmente, solemos crear lanzamientos durante el primer trimestre del año y hasta Primavera, preparando el negocio con anterioridad y para tener todo a punto para empezar a vender desde el primer trimestre.

Puedes elegir a tu criterio, tu momento de lanzamiento y puesta en marcha de tu idea emprendedora.

#2 La viabilidad de la idea.

¿Es viable mi idea? Esta es una de las preguntas que tienes que hacerte cuando defines tu idea y antes de transformarla en tu negocio, por lo que tienes que analizar tu idea y determinar si es viable o no, es decir, si tiene posibilidades de funcionar en el mercado.

Para analizar la viabilidad de la idea tienes que:

  • Definir la propuesta de valor.
  • Analizar el mercado e investigar qué diferenciación tiene mi idea respecto a lo que están desarrollando mis competidores.
  • A qué público objetivo vamos a dirigir nuestra idea y la aceptación.
  • Haz números de la idea.
TU PRODUCTO MÍNIMO VIABLE.

Una de las formas para saber si nuestro negocio es viable o no, es decir, si tu idea es realmente buena es saber cómo van a responder los consumidores a ella.

Por eso, esta herramienta es muy adecuada, para saber si realmente se va a vender el producto en el que estás trabajando, sobretodo si va a ser una solución adecuada para nuestros clientes.

Por ello, vamos a crear un prototipo de nuestro producto, lo más básico posible, es decir, con las características y elementos que realmente son parte fundamental del producto y lo vamos a presentar a nuestros clientes.

Veremos que resultados nos da, incluso puedes ver si va a ser necesario perfilar algunas cosas, cambiar algunas características o cambiarlo por completo, es decir, “pivotar” fácilmente de una modificación a otra sin tener grandes costes y de forma más fácil, ya que la estructura es muy simple.

Gracias a ello, podemos reunir información muy importante para el lanzamiento del producto real, por ejemplo, reformular las funcionalidades del producto para adaptarlo mejor a lo que los consumidores esperan y nos han transmitido a través de los diferentes estudios de viabilidad y validación.

#3 Tu ventaja competitiva.

Determinar cuál es tu ventaja competitiva:

  • Ventajas competitivas personales y profesionales.

TU EXPERIENCIA Y FORMACIÓN PARA PODER LLEVAR ADELANTE EL PROYECTO.

Tener experiencia y formación previa en el sector en el que quieres posicionar tu negocio es una ventaja clara de rapidez en la creación de la empresa. Si bien, no te garantiza el éxito.

Tú juegas en el papel más importante de todo el proceso emprendedor.

Eres tú quien tienes que dominar tu negocio para llevarlo a la posición que quieras, tú tienes que liderar y tomar las decisiones más importantes, tienes que saber vender tu propuesta de valor y tus productos, tratar con los clientes, etc.

Si no tienes experiencia previa en llevar a cabo proyectos no te preocupes, para eso estás aquí para formarte en emprender. Es por eso, que necesitas entender bien las bases de un negocio, porque a la hora de ponerlo en práctica será mucho más sencillo.

En cuanto a la experiencia sobre la actividad que deseas iniciar, sí que te va a ser necesaria

Tu negocio tiene que tener relación con algo que se te dé muy bien, que te guste hacer y con lo que te sientas identificada.

No es lo mismo, empezar un negocio sobre decoración de hogar si no tienes previamente dotes comerciales, sabes decorar y te has formado en ello, ¿no crees?

Por eso una parte importante de validar tu idea de negocio es saber si lo que estás creando te hace feliz, se te da bien y vas a poder ayudar realmente a tus clientes.

  • Ventajas competitivas de tu negocio.

Se trata de que analices que ventajas aportaría tu negocio en el caso que pongas en marcha tu idea: Éstas pueden ser parte de las características de tu negocio, todos los elementos que hacen que tu idea séa una buena idea:

¿En qué es mejor tu solución para el cliente? ¿Qué diferéncias tiene tu negocio respecto al de la competencia? ¿Con qué elementos y qué recursos tienes tú para superarlos y estar a la altura del mercado?

Haz una lista identificando todas estas ventajas que puedes tener con tu idea de negocio: qué conociemtos, experiencias tenemos en el mercado, o en el sector en el que nos queremos introducir, qué habilidades, qué recursos tenemos a nuestro alcance que nos servirán para mejorar nuestro producto/servicio, qué precios, nuestros plazos y capacidades de servicio al cliente, aspectos técnicos que disponemos, etc.

#4 Los recursos financieros y técnicos.

Para hacernos una idea de lo que disponemos y lo que vamos a necesitar para empezar, vamos a enumerar los recursos disponibles que tenemos o que conocemos.

¡Escríbelos!

Habrá recursos que ya conoces y que te van a servir, pero también durante el proceso podrás encontrar y aprender sobre nuevos recursos interesantes para utilizarlos más adelante.

Saber que cantidad de recursos tanto económicos, financieros como técnicos, de personal, material, etc. permite tener un conocimiento de qué es lo que te hace falta para poder llevar a cabo y empezar a darle forma a tu idea.

Es importante que detalles en la lista todo lo necesario para empezar tu negocio y ver qué vías tienes disponibles para conseguir esos recursos que te faltan, como formación para cubrir las habilidades que te faltan o solicitar financiación ajena si tus fondos propios no fueran suficientes son algunos de los requerimientos que vas a necesitar.

#5 ¿Estoy preparada para llevar un negocio?

Esta es la decisión clave que has de tomar antes de iniciar tu negocio. ¿Cómo actúamos? ¿Qué hacemos? ¿Cómo tomamos decisiones y cómo nos autolideramos?

Disciplina, enfoque, planificación, cómo controlamos los riesgos, qué capacidad tenemos de transformación, son algunos elementos que van a estar presentes en el día a día, y tenemos que estar preparadas, la preparación para llevar un negocio.

Vamos a dar un repaso a las claves de la mentalidad emprendedora y eválua cuáles son tus competencias como emprendedora:

Si eres detectora de oportunidades, aptitudes como la persistencia, eficiencia y productividad, capacidad para asumir y controlar los riesgos, planificación, seguimiento y control del negocio, detectar las acciones que son necesarias y actuar en el momento adecuado, capacidad de persuasión y liderazgo (capacidad para hacer que otras personas se sientan identificadas con tu propuesta, te sigan y realicen acciones que para ti son adecuadas), independencia y confianza en una misma.

También, necesitas tener alguna formación como “emprendedora primeriza” ya que lo primero que tienes que hacer es pasar la etapa de activación de tu negocio, en el que planificarás y crearás cada una de las áreas funcionales de tu negocio, por lo que necesitas formación en planificación inicial, finanzas básicas para gestionar tu negocio, relaciones con el cliente y ventas, planificación de marketing, gestión de personas, etc.

Aunque tu negocio tenga una estructura unipersonal tendrás que empezar a defenderte en estos aspectos básicos, y algunos otros más específicos como la creación de marca y la promoción de tu negocio en diversos canales como Internet.

Mira aquí el PROGRAMA PARA EMPRENDEDORAS del Campus Online Mujeres Activas.

Haz un autoanálisis y comprueba si estás preparada para llevar tu propio negocio.


Ya has visto aquí los 5 elementos indispensables para iniciar tu negocio, transformar esa idea que tienes y empezar a darle forma.

¿Vas a lanzarte? ¿Vas a transformar tu idea en negocio?

Déjanos tu comentario y comparte en qué punto estás y qué es lo que te hace falta para lanzar tu idea.

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